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David, como escribía en sus viñetas del comic, estaba en un huerto de verdugos por el que pasaba un fluvial. Los dueños del huerto eran un ovetense y un vallisoletano. David con su buen amigo Juan iban dando toques con el balón pero la válvula del balón estalló. Ellos entraron a la casa de al lado, donde vivían los dueños del huerto, según ponía en un papel pegado con una ventosa a la ventana, para reparar el balón. Los dueños repararon el balón y les ofrecieron una tarta con levadura.
En la casa había un niño con viruela tirando virutas al suelo después de afilar un lápiz con una especie de marivela. Los hombres muy amables, le enseñaron el huerto a David y Juan, en él había dos labradores recogiendo verdugos. De repente, un visón muy grande acechó por allí. Los dueños divulgaron a los labradores que tenían que ser evacuados. Los dos hombres,  con David y Juan, decidieron sacar al visón del huerto, pero estaban en desfavorable nivel en comparación con el visón, así que, decidieron cooperar y consiguieron echar al visón del huerto. Después de ésto, el hombre ovetense decidió tomar una pastilla efervescente porque le dolía la cabeza.
David estaba cansado de escribir el cómic, así que decidió dejarlo para otro día.
                                                          ISMAEL GÁNDARA LANDEIRA

Cooperativa desfavorable
El año pasado, cuando yo trabajaba en una cooperativa de costura, lo pasaba muy mal, porque veréis, es una larga historia…             
Muchos de mis compañeros eran ovetenses, y siempre les dolía la cabeza, así que tenían que tomar muchos efervescentes. Les encantaba dibujar viñetas de comics. Iban a evacuar diario. Y todos los años alguno tenían la viruela. Tallaban figuras de madera, las virutas caían al suelo, y el jefe siempre me gritaba a mi. Las mujeres tenían abrigos de visón con ventosas exteriores. No es muy evidente, pero hacían los biscochos con mucha levadura, y el horno había que darle con una manivela. Y siempre se llaman verdugos unos a otros. Tenían una piscina con unas válvulas muy raras. Un día fueron a una playa fluvial, donde encontraron un vallisoletano, pronto divulgaron la noticia de que era el embajador de Valladolid en Galicia. Y como yo no hacía nada de eso, me hacían el vacío.
                                                            MARCOS CASTELO GARCIA

Un día cualquiera, no que a cooperativa ya estaba trabajando, en el que me dijeron que iba a tener un hermano. Yo estaba muy preocupado ,ahora tenía que compartir mis maquinitas ¡Mi hermano iba a nacer mañana!
_José, tienes que ir para la cama.
_Vale, ya voy.Esto es un día desfavorable. _ dijo José bisbiseando.
Cuando ya me durmiera empecé a adentrarme en un sueño …
Era evidente que ya estaba todo divulgado, ya todos ya todos sabían que era ovetense y que tenía un hermano. Yo, no sabía que era un sueño. Mi hermano , naciera en Valladolid. Esto era como un giro de manivela , pasar de vivir en Oviedo y ahora vivir en Valladolid. Necisitaría una pastilla efervescente para creerme todo eso, aunque era un sueño. Todo esto era como una visión. Yo soñé que estábamos jugando y nuestro balón pinchara. Entonces, mi hermano cogió otro balón y se puso a jugar el solo porque yo estaba evacuando.Este sueño era como varias viñetas de un cómic.
_Venid a comer una tarta , con levadura y virutas.
Nosotros le pusimos de escusa que teníamos virüela
Mi hermano me dijo que a ver un verdugo y derrepente me adentré en otro en el que la vida sin hermano era aburrida.

MARIO INSUA MIÑONES

LA COOPERATIVA EN LA BIBLIOTECA
Hoy los trabajadores vallisoletanos,están arreglando la biblioteca porque desfavorablemente, yo mismo cogí un libro de misterio, pero no era un libro cualquiera era un libro que daba lugar a una excelente cámara secreta entonces
solté el libro y se cerró, pero como estaba casi mirando tiré una estantería, le dije que fue sin querer y mientras recogía los libros entré, pero de repente vi a un hombre que estaba leyendo un libro :El ovetense e a ventosa peligrosa.
Mientras el leía yo me escondí detrás de él y miré para el libro que contenía viñetas de diversos colores, entonces él empezó a hablar ya sabiendo que estaba yo:
-Por fin alguien que lee el libro de misterio.
Yo me asusté, entonces me tiré para atrás miré y vi un balón con la válvula hinchada , tiré y le di por lo tanto cayó , y le dije:
-Que haces aquí .
-Soy de la cooperativa que vino y hizo este lugar
-Y para que se abre y se cierra la puerta
-Pues colocamos un libro en cada estante con una ciruela de modo que cuando cae se abre la puerta, y ese niño/a, padre/a, señor/a, abuelo/a es agraciado con una miga de pan, con una visión al futuro, un líquido efervescente, o una manivela para grifos, y si no aceptas nada será divulgado que eres un verdugo.
-Yo quería evacuar, pero él no me dejó, entonces elegí la miga de pan, este bajo por una tubería en la que fluía muy bien el agua, luego él dijo:
-Muy bien rapaz, y ahora los mejores premios.
-¿Porque?
-Por qué al elegir la miga de pan eso no es nada entonces tienes otro regalo, si una tarta con levadura ,o si no unas botas de fútbol.
-Unas botas de fútbol se pode ser.
-Toma hijito no insistas.
                                                 Xabier Insua Miñones.
EL ANIVERSARIO DE ROBERTO
Este suceso ocurrió en una cooperativa. Yo,Miguel, estaba tan tranquilo cuando escuché:Voy a evacuar! Era mi amigo Roberto.Cuando salió del baño,se puso a confeccionar ropa de visón, pero con una cara no muy contenta. Me dirigí hacia él y le pregunté:-¿Qué te pasa Roberto? Que hoy es mi aniversario y nadie me hizo un pastel. ¿Cómo te gusta? -Esponjoso, con mucha levadura –dijo él, mientras le caía la baba. Evidentemente se notaba,tenía una barriga…Divulgué que era su aniversario y todos nos pusimos de acuerdo en hacerle una gran fiesta, se lo merecía.Y de regalo…una manivela,una pastilla efervescente para que no visite tanto el baño, y una ventosa (él la tenía estropeada). El día de la fiesta Roberto tenía la viruela (una enfermedad contagiosa), y estaba muy desfavorecido porque tomara una viruta en mal estado.
Como faltara ese día a la cita, se lo hicimos al día siguiente.Roberto llegó en una moto ¡las válvulas iban genial! Le hicimos la fiesta y él contentísimo nos dijo:voy a evacuar!
                                                                            Paula Insua Domínguez
MI ANIVERSARIO

El día 15 de enero celebré mi duodécimo anivesario. Cuando fuimos a jugar encontramos un pajarito paseando por la carretera.
Fuimos a junto él y llamamos a mi abuelo para que trajese avena y así darle de comer al pájaro. 
Cuando comprobamos que el pájaro iba bien lo llevamos a mi casa. De camino encontramos 
una serie de cosas como un visón y una persona Ovetense.
Al visón no le dimos importancia pero a Raquel (el nombre de la Ovetense) 
le preguntamos que hacía en este pueblo tan pequeño y ella nos contestó que estaba perdida.
-¿Que hace usted en este pueblo tan pequeño? ¿Es que está perdida?-
Le pregunté yo agarrando el pajarito.
-¿Estoy perdida,quería ir a visitar a  mi abuelo que vive en el Ézaro.¿Falta mucho para llegar?- 
Preguntó ella con aire preocupado.
-No es más estamos justo al lado.Verás este pueblo tan precioso se llama Gures.¿Te apetecería conocerlo?
-dijo Alicia
-Bueno no me vendría nada mal así por lo menos paso un poco el tiempo
-¿Tienes hora para llegar a casa de tu abuelo?-Preguntó Alexia
-No, le dije que por las siete.
-Vale entonces vamos a verlo-Dijo Alicia
Nos dirijimos a Caneliñas donde estaba la factoría ballenera.
Sin soltar al pajaro entramos en lo que son las ruinas y vimos que había una válvula,una manivela 
y muchas cosas más.
Pero en Caneliñas hay una persona que no deja entar por nada del mundo a nadie dentro y, 
evidentemente,nos hizo evacuar.Esa person si que es desfavorable.
A continuación nos dirigimos al lugar de Gures.Como ya eran las cinco fuimos a mi casa a soplar las velas 
y cuando llegamos...
...-Irene ¿quien es esta niña?-Preguntó mi madra con cara de enfadada.
-Se llama Raquel y estaba perdida-.Dije yo mientas mi madre cortaba la tarta.
-Está bien.¿Quieres un trozo de tarta?-Le preguntó mi padre.
-¿Tiene levadura?
-Si,¿pasa algo?
-Si soy alérgica
-A bueno ¿quieres alguna otra cosa?-Le pregunté yo
-Si la verdad es que me duele un poco la cabeza ¿me puedes traer una aspirina efervescente?
-Si claro aquí la tienes.
Finalmente fuimos caminando hasta el Ézaro,como no podíamos ir por la carretera fuimos por el monte.
Allí vimos a un hombre que parecía pobre y con síntomas de viruela.
Y por fin llegamos al Ézaro ya eran las 18:30 ahora solo quedaba averiguar la casa del abuelo de Raquel.
Y después de mucho investigar descubrimos que el abuelo de Raquel quedara sin trabajo y hogar y 
andaba deambulando por el monte
Ahora supongo que ya os imaginareis el final de esta historia
                                                          FIN                                                IRENE GONZÁLEZ COSTA.6-A

UN EXTRAÑO EN EL CAMINO
El otro día pasé por delante de una cooperativa de dulces, y la jefa que es amiga mía, me dijo si le podía hacer un recado, ya que ella no podía ausentarse del trabajo, porque había varias compañeras de baja, por estar enfermas de viruela. Me dio una enorme lista llena de productos para hacer dulces, excepto una caja de aspirinas efervescentes.
Llegué al supermercado con la enorme lista, y empecé buscando la levadura. Tardé poco en encontrarla, estaba en el tercer pasillo. Después estaban las virutas de chocolate, las encontré pronto gracias a una cajera ovetense que me guió hacia ellas. Pronto terminé de hacer el recado, y al salir del supermercado, encontré a un señor muy raro. Era alto, llevaba un bastón de madera, su aspecto era poco agradable, parecía un verdugo. Algo de su indumentaria me llamó mucho la atención, no sabía lo que era, hasta que le miré a los zapatos.¡¡¡ Llevaba ventosas de colores!!! .Parecía evidente que había que evacuar la zona lo antes posible.
Llegué a la cooperativa de Marisa, que es así como se llama mi amiga vallisoletana. Ella me ignoró y le siguió dando a la manivela de la máquina de los churros. Cuando conseguí llamar su atención, le conté que había visto a un señor extraño. Ella me dijo, que lo conocía, que se llamaba Marcial, y que ella también había tenido una visión desfavorable de él, la primera vez que lo vio. Pero no se atrevió a divulgar esa impresión, hasta conocerle mejor.
Ahora sabe que ese señor, intenta pasar desapercibido, porque es una persona muy famosa que se dedica a hacer las mejores viñetas en un periódico de tirada nacional.
También me comentó que a Marcial le gusta mucho la pesca fluvial, y que en alguna ocasión le ayudó a algún vecino a arreglar una avería de una válvula.
De todo esto he sacado la conclusión de que no se puede juzgar a las personas por su apariencia.
                                          ALEXIA MARIÑO BEIRO.
EL ACCIDENTE.
Las gotas de lluvia caían con fiereza sobre su rostro desnudo, el tiempo no era demasiado favorable, ella contemplaba los desperfectos que causara el accidenten el que el coche embistiera contra el muro a causa de la carretera recubierta de un resbaladizo manto de escarcha, su expresión antes alegre y jugetona se volvía gris y oscura frente al accidente junto a la cooperativa vallisoletana. Ahora lo vía todo oscuro, triste, sin gracia.
Antes la playa fluvial le parecía la mas hermosa del mundo, ahora le parecía una playa mas, su visión de las cosas hermosas habían cambiado .
Pronto los periódicos divulgarían la noticia.
El día de su aniversario, de repente se había vuelto el peor del mundo. Ya no pensaba en la tarta de nata con levadura y virutas de chocolate, solo sentía un vacío en el corazón , que su alma se disolvía como si de una pastilla efervescente se tratara, buscaba una válvula de escape que le permitiera gritar, pero no podía , estaba inmovilizada.
Era bastante evidente que el accidente pudiera dejar algún muerto, <<que no sea el>> pensó <<que no esté muerto>>.
Un policía ovetense comenzó a evacuar a la gente de alrededor del coche. Ella miraba desde el parque, junto a un árbol. La escena semejaba una viñeta de en comic de terror. Una mujer que parecía padecer de viruela le dijo:
  • ¿¿Estas bien niña?? ¿¿Pasa algo??- no hubo contestación , la mujer continuo su camino.
De repente vio como abrían el coche con algo semejante a una gran manivela, de su interior sacaron a un cadáver, era un chico.
La chica le reconoció, le pareció que le arrancaban el corazón como si de una ventosa se tratara, se desplomó al suelo cayendo sobre sus rodillas de las que surgieron unos hilillos de sangre, pero no pareció importarle, es mas se diría que ni se había enterado, dos lágrimas rodaron por sus mejillas.
Nunca volvería a ser la misma…
                                                                   Carme Ayala Lago…

En un país muy lejano donde el sol se ocultaba detrás de los árboles, había un panadero de origen ovetense pero de familia vallisoletana.
La gente le compraba las tartas porque tenían un secreto, virutas de chocolate, mucha levadura y amasarlas con una amasadora que tenía una válvula y una ventosa pegada a la pared.
Por allí cerca pasaba un río que desde la cooperativa se oía su fluvial cantar.
Aquel día el panadero, desde su panadería escuchó un grito. Vio
que provenía de una casa vieja y abandonada encima de una montaña fue y… abrió la puerta y encontró un hombre que padecía la enfermedad de la viruela. Corrió al pueblo y se olvidó de él. Al día siguiente murió. Entonces el panadero se sintió culpable y desfavorable. Este no divulgó lo que había ocurrido.                                                         
Entonces cogió su maleta y metió en ella sus efervescentes, su manivela y su abrigo de visón.
Se sentía como un verdugo y evidentemente tuvo que evacuar.
Se marchó a la Villeta, una ciudad Paraguaya.
Y lo demás es otra historia relacionada pero más relajada.
                                                                                   Silvia Castro García.

MI MADRE Y YO
En una cooperativa de prendas de visones, al lado de un fluvial, está mi madre, trabajando, dándole a la manivela de la máquina de coser; junto a sus compañeras ovetenses y vallisoletanas. Era ella allí, la única madrileña. Ella no quería que divulgara que mi padre muriera; por un efervescente que era desfavorable y evidentemente murió. Después de su muerte, mi madre, cada mes preparaba un bizcocho con mucha levadura, se lo comía, y al cabo de un minuto, ¡a evacuar! Cuando pasaba un año respecto a su muerte le ponía al bizcocho una viruta de chocolate.
A los cinco años un verdugo ordenó matar a mi hermano mayor, porque tenía una viruela fortísima, y temían que nos contagiaran a todos, y así fué.
Un día, cuando iba en mi coche con mi parasol lleno de viñetas, medio caído, por falta de una ventosa; mi madre llevó el coche al taller, porque hacía un ruido raro en el motor. Allí nos dijeron que tenía una válvula rota y que el coche tenía que estar en el taller durante un mes. Yo quedé sorprendida; pero gracias al coche estropeado, ahora mi madre y yo todos los días vamos en bicicleta al colegio.
                                                            MAR MARCOTE DOMÍNGUEZ.

LA INUNDACIÓN
En Lugo había una cooperativa de visones en la que trabajaba mucha gente, había vallisoletanos, ovetense, coruñeses etc. Trabajaban de ocho de la mañana hasta las nueve de la noche, se dedicaban a vender las pieles y divulgaban sus productos por internet en forma de viñeta. Un día llovió tanto que el caudal fluvial de un río cercano inundó la cooperativa.
Los trabajadores con ayuda de una manivela intentaron abrir la válvula para que el agua pudiese pasar para la alcantarillas. Como el agua salía efervescente y tuvieron que evacuar la cooperativa de los visones. Como es evidente la cooperativa tuvo muchas perdidas y los informes de las perdidas eran muy desfavorables.
Cerca de la cooperativa había una pastelería a la que también le entró el agua, en el almacén se le mojó todos los productos: levadura, virutas de chocolate, harina etc.
La causa de la inundación fue que no abrieron la presa y las autoridades le echaron la culpa a un señor mayor que tenía viruela y que era inocente, por eso, se escapó a otro país porque los verdugos le amenazaron.

FABIO GONZÁLEZ ANTÓN


Un día, en los tiempos de María Castaña, un viejo y avaro rey ordenó al verdugo del pueblo que matase a la gente que tenia la viruela, puesto que contagiaría a los demás y no podrían pagar los impuestos pues, era evidente que si todo el pueblo cogía la viruela no podrían ir a la ciudad a trabajar y eso llevaba a que no podrían pagar los impuestos y ya suponiendo que llegasen a esa desastrosa situación no podría matarlos pues quedaría sin pueblo al que gobernar pero, vamos a la historia, un día llego el carpintero con la viruela y, el rey por primera vez proclamó su ley: lo mató, pero el hijo del carpintero le dijo:
-Yo ya le notaba algo raro nunca vi a mi padre hacer las virutas tan pequeñas a mi también me parecía muy raro hasta que hoy nos dijo que te venií a decir que tenía la viruela y si su rey ponía una orden en como todos los ovetenses de este pueblo Oviedo siempre le hacían caso a su rey en este caso usted, mi majestad-aclaro el hijo del carpintero ante las preguntas del rey.
-Yo siempre supe que tu padre siempre fue leal a mis leyes por eso me dio mucha pena matarlo-mintió el rey.
Y así poco a poco fue quedando sin gente que gobernar y como el prometió anta la piel de un visón con un vallisoletano al lado en una cooperativa,(desfavorable noticia para el) el tiene que cumplir sus leyes .
Cuando el verdugo le daba a la manivela para bajar la guillotina se dio cuenta de algo: que había hecho matar a todos y estaba recibiendo su recompensa.
                                                                              Helena Castro Castreje
EL FLUVIAL

Un día paseando por Cee me encontré  con Elen, un ovetense y a un Vallisoletano. 

El Ovetense y el Vallisoletano se fueron y yo y Elen nos quedamos solos.
Dimos un  paseo y pasamos por una cooperativa muy desfavorable.
Entramos y    vimos una válvula con 10 manivelas.
Fuimos a mí casa y al llegar vimos una viñeta de un verdugo evacuando por que tenía  la viruela.
Vimos una evidente señora con un vison y al lado un Pitufo colgado de una ventosa .
Me dolía la cabeza y me tomé un efervescente.
Mi madre nos dijo:
- A comer
-¿Que hay?-Preguntó Elen.
-Hay tarta con mucha levadura y con virutas.- Respondió mi madre.
Empezamos a comer la tarta y feliz pues fue un buen día.

                   ANDONI ALLO SILLERO
UNA NOCHE MAREADA
Cuando sali de trabajar de mi cooperativa,!ah! lo siento no me he presentado, soy Roberto y soy ovetense. Como iba diciendo, dijeron algo muy pero que muy desfavorable:
Que  como es evidente que una máquina de 10 años valla mas lenta un compañero dijo que esa vieja chatarra no valía para nada que si iba a a manivela o que si tenía una válvula.
Me voy del tema que estoy en casa, en mi tiemplo libre, ni puedo descansar asi que ya ves. Vino la pesada de mi suegra que toma que duerme bueno, cuando se fue me tomé un efervescente por el dolor de cabeza que me había dejado y no he mencionado lo que divulga por ahi que si soy un!verdugo! no puedo mas porque me entró la viruela por tomar una manzana pocha jajajaja que gracia me hace y con mi suerte tuve que ir a evacuar y como no habia papel me limpié con una viñeta de un comez de mis hijo de 5 años y de 7 años, que me rompieron una ventosa ,de casi 400 euros sin iva, jajaja que gracia te hace, pero a mi no me hace ninguna.Mi mujer hizo  un paste con levadura, cuando adivine que era alérgico a la levadura.Al lado de mi casa pasa un rio y al lado de ese rio hay un fluvlial, que es una playa parecida al rio y tambien hay un gitano, vallisoletano, que arma unos escandalos por la noche que ni se duerme. me quiero mudar y con razón.
                                 Elena Atan Lago